Orquesta de desaparecidos – Francisco Javier Irazoki

Adobe Photoshop PDF“La poesía no es una delicadeza decorativa, sino una intensidad de la mirada que despierta la conciencia”. Bajo esta consigna de su autoría, Francisco Javier Irazoki desarrolla una narrativa que además de poseer belleza estética, denota sencillez, mirada de alma contemplativa y compromiso moral.

En esta composición de cincuenta y un textos escritos entre 2007 y 2014 que es Orquesta de desaparecidos, el escritor nos conduce a través de lo que su amigo y lector Fernando Aramburu ha llamado “paisajes personales”, por los que principalmente vemos desfilar a los habitantes de su infancia y juventud en el pueblo navarro de Lesaka, su tierra de origen, y las vivencias parisinas que se han impregnado en su memoria.

Con un lirismo amable que transluce a un hombre sencillo y tranquilo, Irazoki nos hace partícipes de sus recuerdos y sus afectos. Percibimos retazos de sus familiares cercanos (como su padre, su madre y su hermana), así como de otros individuos que se alojan en su corazón y pasean por su mente, o algunos de los artistas que componen sus horas de lectura y música. Incluso nos hace conocedores de alguna de las andanzas del famoso actor y director de cine Orson Welles (Huelles, según los habitantes de Lesaka) durante el rodaje de su película Campanadas de medianoche.

No obstante, no son solo las personas las protagonistas de estas historias de sesgo autobiográfico. Varios son los objetos que surgen con fuerza y personalidad en estas páginas, en las que el autor describe su encanto y su importancia particular. Conforme avanzamos en la lectura averiguamos, por ejemplo, la trascendencia del robo de un diccionario, el testimonio de una tabla rota o cómo una mesa puede ser una enseñanza. También queda lugar para reflexiones sobre algunas miserias y bienaventuranzas, y hasta para una oración laica, escrita desde el agnosticismo.

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Francisco Javier Irazoki. Foto de su mujer, Bárbara Loyer

Así,  a través de su perspectiva y de variadas personalidades y sucesos que de un modo u otro han dejado una lección de vida en el poeta, nos adentramos en su mirada y en su experiencia. Muchos son los temas que subyacen en estas historias, que entretejidas con metáforas, lejos de sobrecargar el texto construyen poderosos simbolismos.

La delicadeza y el surrealismo son también algunos de los instrumentos que resuenan en esta composición de prosa poética que dibuja la percepción de un poeta de visión cálida y sosegada. La mayoría de estos relatos no superan las dos páginas: son dibujos breves cargados de una intensidad que conviene desengranar y paladear. En este libro, Irazoki demuestra ser, una vez más en su carrera literaria, un afable observador siempre atento a los destellos poéticos que configuran el día a día y el pasado.

Os dejo un fragmento del libro perteneciente al relato Bandada de tijeras, donde refleja su amor sensato y universal por la palabra:

“Fue a finales de los años cincuenta del siglo XX. Mi hermana, en medio de un paisaje verde, lloraba mientras recorría un camino de tierra. Enseguida me describió las burlas padecidas en el colegio. Ella se expresaba en el euskera que nuestros padres nos enseñaron, y sus compañeros se reían. Para que yo no sufriera, me hizo aprender sin ira el castellano y sentí que con cada nueva palabra recibía un saludo. Así construí el muro detrás del cual Jorge Luis Borges, César Vallejo o Luis Cernuda me regalaron libertades. Comprendí que aquel refugio significaba igualmente una apertura.

Al poco tiempo, la democracia trajo deseos justos de recuperar los idiomas apartados por el franquismo. Entre algunos supuestos protectores del euskera no faltaron las desmesuras. Tachar los letreros viales escritos en español fue una de sus tristezas culturales preferidas. Con palabras borradas cerraron las mentes. Su desafecto hacia otras lenguas era la prueba de la insinceridad con que defendían la propia; vi que usaban esa aventura para llenar el vacío íntimo. Al cumplir años he perdido convicciones. Una de ellas sigue conmigo y sé que va a acompañarme hasta los últimos días: quien ama un idioma ama todos los idiomas”.

Francisco Javier Irazoki (Lesaka, 1954) fue periodista musical en Madrid. Formó parte de CLOC, grupo de escritores surrealistas. Es autor de libros como Cielos segados, Los hombres intermitentes, La nota rota Retrato de un hilo. Sus poemas han sido recogidos en varias antologías, como Nueva poesía en el viejo reyno: Ocho poetas navarros (Hiperión, 2012). Durante cuatro años (2009-2013) publicó la columna Radio París en El Cultural, suplemento del diario El Mundo. Actualmente es crítico de poesía en este medio de comunicación.

Mariaje Ruiz

Enlaces de interés:

Web personal de Francisco Javier Irazoki

“Apuesto por un abrazo cultural sin paternalismos”, entrevista en El Cultural de El Mundo a propósito de la publicación del libro, 29 de octubre de 2015.

DATOS DEL LIBRO

Título – Orquesta de desaparecidos
Autor – Francisco Javier Irazoki
Páginas – 133
Precio – 12€
Editorial – Hiperión
Año de publicación – 2015
ISBN – 978-84-9002-060-9
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Acerca de Mariaje Ruiz

Exploring lights. Stalker out of the Tarkovsky's scenes. Envuelta en tinta, notas, pintura, fotografías y celuloide. Monje en el monasterio de lo cultural. No me avergüenzo del Evangelio. Como dijo cierto cura rural, "¿qué importa, si todo es gracia?". Send me some flowers.

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